Pasión por Cádiz

Mi foto
Cádiz, Andalucía, Spain
AB ORIGINE SEMPER FIDELIS. IN PERPETUAM, SEMPER ET UBIQUEM GADES. QUI POTERS CAPERE, CAPIAT.

miércoles, 21 de agosto de 2013

¿Copiar y pegar? ¿O crear y difundir?

Cuando allá por el 3 de Marzo de 2011 decidí abrir un blog dedicado a la ciudad de Cádiz lo hice con la mínima intención de volcar en él lo poco o mucho que sabía de nuestra ciudad, sabía que era un tema bastante monotemático, poco conflictivo y que iba a tener un público bastante concreto, pero aún así decidí seguir adelante, con una mezcla de ilusión, ganas de pasarlo bien, de rellenar tanta soledad, de informar sobre lo que me gustaba, etc.

Con ayuda de libros, folletos docentes, recortes de prensa, documentación antigua que yo tenía, apuntes tomados en el Archivo Histórico Municipal o en el provincial, etc, me dedico a redactar textos temáticos respetando siempre la información sin añadir nada por mi parte.

Poco a poco el blog se va haciendo un hueco en un determinado sector, mi ilusión crece al ver que al menos interesaba a personas que así me lo demostraban con comentarios a cada texto, correos electrónicos, o incluso personalmente cuando me veían por la calle.      También, como administrador del blog, tengo una serie de controles y veo que entran personas de diferentes lugares de la provincia, en este caso localidad a localidad, de Andalucía, de España y del resto del mundo.

Me esmero todo lo que puedo, y los frutos del esfuerzo son las entradas que siguen publicándose, cada vez es más difícil acertar, y por tanto, tiro de personas que me pueden ayudar y de vez en cuando publico artículos de colaboradores.

El blog está en la red, libre y gratuito, para quien lo necesite.   Hay personas que con él 'matan el gusanillo' de la tierra que les vio nacer, o a la que quieren, y que están lejos de ella, hay quien ha utilizado algún artículo para trabajos personales, veo por las fuentes de tráfico que el blog está enlazado en páginas culturales y en algún que otro colegio.  
 
Otras personas simplemente leen, entran de casualidad, van a un lado o a otro en los enlaces y luego salen; y yo, soy plenamente consciente de todo ello, además asumo todo el uso que puedan hacer del blog al estar en un sitio público.

Lo que sí me gustaría incidir, y con esto termino, es que cuando algunos publiquen algo del blog, literalmente copiado en redes sociales, o en blogs, tengan la consideración, como así hacen la mayoría, de citar la fuente de procedencia, porque no sólo me fastidia que se cuelguen medallas y méritos inmerecidos, sino que al no decir de donde procede, está coartando la publicidad del blog y su divulgación, que es la ÚNICA finalidad con la que nació.

Me alegraría que en vez de copiar y pegar, apropiándose del trabajo de otros, utilizaran sus entendederas para crear cosas nuevas y que se complementara con este blog y con otros dedicados a Cádiz que conviven perfectamente en paralelo con 'Pasión por Cádiz'.






 

lunes, 19 de agosto de 2013

La Virgen del Rosario de Cádiz. Breve historia.



La Virgen del Rosario. Patrona de Cádiz.

Las distintas imágenes de Nuestra Sra. del Rosario.

Si tomamos en consideración que la imagen fundacional está actualmente en la iglesia de San Albano de los Ingleses (Valladolid) son cuatro las imágenes que ha tenido Nuestra Señora del Rosario hasta la actualidad.

- Primera imagen.  La Vulnerata.

La primitiva imagen fundacional era una imagen de talla completa, policromada y estofada, que sostenía una imagen del Niño Jesús en brazos y que desapareció en los sucesos de 1596 . Se desconoce si era vestida con ricos mantos, aunque es posible que no fuera así, puesto que las medidas tomadas por el Obispo don Antonio de Zapata subrayaba la prohibición y uso de los vestidos ajenos en las imágenes de Nuestra Señora. Aquellas que ya poseían sus propios vestidos, no podían adornarlas ni mujeres, ni seglares, ni usar con ellas aceites, tocados ni lechuguillas.

No podían tampoco sacarlas de las iglesias para vestirlas. Estas medidas debían ser cumplidas tanto por las parroquias como por las ermitas y cofradías. Por tanto, es posible que desaparecieran las tallas «de candelero» o de vestir y se realizaran imágenes de talla completa y doradas (HOROZCO, 1598).


- Segunda imagen.

Esta imagen sería la que pasaría al Convento de Santo Domingo desde la ermita del Rosario. Al parecer sería encargada la talla por los «morenos» al poco tiempo de perder la imagen fundacional, siendo de las consideradas «de candelero». Según la tradición esta imagen fue presentada al pueblo gaditano como la misma que había sido ultrajada en 1596 y que había sido restaurada, cosa difícil de imaginar en una imagen de candelero que había sido arrastrada y mutilada, según las crónicas de la época.

La imagen era muy bella y con el rostro algo triste. Se mostraba muy erguida y aunque su mirada era totalmente frontal, en las fotografías conservadas de la imagen se ve como una cierta inclinación de cabeza y ese gesto algo triste que tanto la caracterizaba.  Dataría de finales del siglo XVI (h. 1598 en concreto).

El Niño Jesús es una talla protobarroca que es imposible de fechar y de atribuir, debido a la gran cantidad de repintes que tiene.

Esta imagen de Nuestra Señora del Rosario también tiene una leyenda. Según sabemos entre los días 11 y 12 de mayo de 1931, el Convento de Santo Domingo sufrió el ataque de los asaltantes que saquearon y quemaron todo lo que encontraron en el interior. Entre esas imágenes figuraba la de Nuestra Señora del Rosario, que desapareció en dicho asalto. De la misma se salvaron sus manos y el Niño Jesús, gracias a la intervención  del lego del convento Juan González Fariñas.

Pero… ¿fue realmente quemada la imagen de la Virgen o sólo sufrió desperfectos? En el Boletín Parroquial de Cádiz y su diócesis, en un número extraordinario con fecha 1 de noviembre de 1931 dice textualmente:

“¿Qué es hoy de la imagen? Parece que al menos en parte notable ha sido destruida pero nada nos atrevemos a afirmar. Que existen el Niño y las manos nos consta, de lo demás… el Señor lo sabrá”. 

El rumor corrió por la ciudad no sólo por esas fechas, sino durante años muy posteriores. Además, un dato que veremos en el siguiente apartado, en la imagen del padre Granda, ahondará en la incertidumbre.

-Tercera imagen.  'La rubia de Granda'

Tras la quema de la imagen de Nuestra Señora del Rosario fue sustituida en el culto por una excelente fotografía de la misma, obra del insigne fotógrafo gaditano José Reymundo, que se conserva afortunadamente hoy día. 
 
Un grupo de gaditanos intentó remediar lo ocurrido en mayo de 1931 y se encargó a uno de los mejores escultores y orfebres del momento la realización de una nueva talla. Es muy posi-ble que la iniciativa partiera de la Asociación de Damas Camareras de la Patrona. Fue costeada por la Marquesa de Salobral y Santo Domingo, llegando a Cádiz entre 1932 y 1933.

La imagen la realizó el padre Félix Granda y Buylla, aunque no se basó en la desaparecida, bien porque no quiso o porque no se lo pidieron cuando fueron a encargarle la talla. Fue puesta al culto el 23 de diciembre de 1933, aprovechándose la ocasión también para reabrir la iglesia. Una nota de prensa muy escueta decía:  “Se ofrece en la hornacina una imagen de la Santísima Virgen del Rosario, cuyas manos y el Niño Jesús que sostiene en ellas, pertenecen a la imagen destruida” .

La nueva imagen era bellísima, tallando el padre Granda solamente el rostro, puesto que las manos y el Niño Jesús eran de la anterior imagen. Por tener los ojos azules y el cabello rubio el pueblo, con todo respeto, empezó a conocerla como «La rubia de Granda». Según se decía, era parecidísima a la hija política de la Marquesa de Salobral, Mª Pepa Díez Isasi.

El 8 de marzo de 1936 el templo fue nuevamente saqueado e incendiado, aunque en esta ocasión la imagen había sido convenientemente ocultada, saliendo de su escondite el 26 de septiembre del mismo año.

Como la nueva imagen no caló entre los fieles fue retirada del culto en 1943, pasando a estar durante mucho tiempo en el ropero de la Virgen. La última vez que los gaditanos pudieron contemplarla en la calle fue durante el Corpus de 1969, formando parte destacada de un altar montado delante de la fachada del Ayuntamiento, junto a los Santos Patronos de Luisa Roldán «La Roldana».

Actualmente esta imagen está en Sevilla.

- Cuarta imagen. La imagen actual.

En 1943 se encarga una nueva imagen al imaginero sevillano Manuel José Rodríguez Fernández Andes, artista muy solicitado en su tiempo y muy vinculado a la orden dominica por distintos motivos.

Tampoco esta nueva versión recordaba a la que desapareció en 1931, aunque en el recibo de la cantidad pagada, concretamente 2.500 de las antiguas pesetas que fueron abonadas por el padre prior fray Manuel Crespo, indicaba que se trataba “de una copia fiel de la antigua imagen venerada tradicionalmente en Cádiz y nombrada Patrona de dicha ciudad”.

El 23 de septiembre de 1943 el Obispado de Cádiz autorizaba la bendición y colocación de la nueva imagen de Nuestra Señora del Rosario, a la veneración de los fieles en reemplazo de la que hasta ese momento se veneraba por tal advocación.

El día siguiente fue solemnemente bendecida en su camarín, en el que permaneció oculta tras un velo hasta que fue descorrido para quedar expuesta en pública veneración. La ceremonia fue presidida por el Gobernador Civil don Julio Pérez, el Alcalde de la ciudad, don Alfonso Moreno Gallardo, y otras autoridades civiles, militares y eclesiásticas. Por hallarse indispuesto no pudo oficiar en la ceremonia el Ilmo. Señor Vicario Capitular de la diócesis, doctor don Ángel Navarro, haciéndolo el M.I. señor don Francisco Serrano Cid, canónigo canciller del Obispado.

El día 4 de mayo de 1947, Nuestra Señora del Rosario fue coronada canónicamente en una ceremonia celebrada en la plaza de San Antonio de nuestra capital.

Era la primera coronación canónica realizada en nuestra capital.

martes, 6 de agosto de 2013

Ramón Muñoz. Fotógrafo gaditano

 
Ramón Muñoz era un comerciante gaditano bastante aficionado a la fotografía que dejó un legado de más de tres mil imágenes de la ciudad que refleja la evolución de Cádiz durante décadas.
  
Fotógrafo costumbrista de auténtica élite nos ha acercado como nadie una parte de la historia de nuestra ciudad.

 

 

martes, 2 de julio de 2013

Mis fotos antiguas de Cádiz

Una foto antigua de Cádiz: El 19 de Marzo de 1940, Martes Santo, la Archicofradía de Ntro. Padre Jesús del Ecce Homo estrenó el paso diseñado y construido por Antonio Accame.

martes, 18 de junio de 2013

Antiguo nomenclator de Cádiz.

Durante la dictadura del General Franco, en la ciudad de Cádiz al igual que en el resto del país, se cambiaron numerosas calles de nombre.

Fueron eliminados del nomenclátor muchos nombres de calles, plazas y avenidas en numerosas ocasiones en detrimento de nombres populares o mucho más antiguos y se sustituyeron por otros más acordes con el régimen político establecido en España.





En un pleno municipal celebrado en el mes de diciembre de 1979, con los votos favorables de PSOE, PSA y PCE y los de UCD en contra, se cambiaron definitivamente las calles que a continuación se exponen

Para leer mejor los archivos, se pueden pinchar en ellos y ampliar la imagen.

domingo, 12 de mayo de 2013

Una pequeña historia de los Servitas de Cádiz

La imagen de Mª. Stma. de los Dolores, de la Orden Servita de Cádiz cruzó el "charco".... o al menos la idea de trasladar su devoción desde la Tacita de Plata hasta Buenos Aires.

Durante su estancia en Cádiz, la madre del General José de San Martín, la señora Gregoria de Matorras, se hizo bastante devota de la imagen de María Stma. de los Dolores, Servitas, cuando se trasladó a Buenos Aires, se llevó con ella el recuerdo, -no podría ser de otra forma- y allí financió junto a su familia una nueva imagen dolorosa, a semejanza de la que había dejado en la gaditana Iglesia de San Lorenzo.

El 18 de junio de 1750 se creó en la catedral de Buenos Aires la "Hermandad de María Santísima de los Dolores y sufragio de las ánimas del purgatorio", erigida canónicamente el 22 de Septiembre de 1756.


La imagen de la Virgen, es una copia de la que se venera en la capilla de la Orden Servita de Mª. Stma. de los Dolores en la iglesia de San Lorenzo de Cádiz, por resolución del obispo Azamor y Ramírez fué colocada en la capilla "de la testera o frente de la segunda nave a mano izquierda de la entrada de la iglesia por la puerta principal" de la catedral bonaerense.

La imagen fue una donación de don Jerónimo de Matorras, primo hermano de la madre del general San Martín, doña Gregoria de Matorras.

El altar fue objeto de una transformación el año 1948, conservándose el retablo tal cual está hoy en día, sólo que a su pie se colocó una imagen de Cristo yacente, réplica del de la iglesia de San Gregorio, en Sevilla.

Justo al lado de dicha capilla, hay un acceso a un ábside donde se encuentra la tumba del General San Martín, que al parecer, por su condición de masón, no está enterrado en el mismo edificio catedralicio. 







domingo, 28 de abril de 2013

El monumento a San Juan Bosco en Cádiz.

El monumento a San Juan Bosco se erige en la entrada principal del Colegio Salesiano de Cádiz 'San Ignacio', en la Avenida de María Auxiliadora, para conmemorar la beatificación de Don Bosco el 2 de Junio de 1929.   La estatua fué sufragada por suscripción popular entre las que se contaron antiguos alumnos, devotos, simpatizantes y en definitiva muchos ciudadanos y ciudadanas de Cádiz que de una u otra forma querían expresar su gratitud al fundador de la Orden Salesiana presente en la ciudad desde el último tercio del siglo XIX.

El monumento fué inaugurado el 27 de Diciembre de 1931, se dió la circunstancia de que a esta ceremonia no asistió ninguna autoridad civil de la ciudad ya que al estar instaurada la República, su gobierno era laico.    De todas formas, el acontecimiento fué presenciado por los niños escolarizados en el colegio salesiano, y de otras escuelas de la ciudad, aparte de la ciudadanía que se acercó al evento, calculando la prensa del momento en unas 2.000 personas las asistentes.


La escultura, fiel al estilo de la época en la que se elaboró, iba destinada a un país iberoamericano pero por algún motivo no muy bien definido -unos dicen que fué por una revolución política en el país de destino, otro por falta de medios económicos- lo cierto es que, afortunadamente, se quedó en Cádiz gracias a las gestiones de los salesianos de la ciudad.   Es un grupo de tres imágenes, representa a San Juan Bosco en el centro vestido con hábito sacerdotal, a su derecha un estudiante vestido con chaqueta y pantalón sujeta un libro entre sus manos mientras que a su izquierda un niño aprendiz de oficios, vestido con bata de trabajo y con un mazo en su mano izquierda, cruza su mirada con la del Santo Salesiano que a su vez sonríe y sujeta la mano del niño llevandosela a la altura del corazón en un claro gesto de afecto y acogida.   

El monumento es de una gran calidad artística, de mármol blanco de Carrara, y los gestos de las tres figuras son bastante expresivos y elocuentes.  En la base de la estatua se leen los datos relativos al escultor: G. CELLINI. TORINO. MCMXXXI

El basamento es de piedra gris, donde se puede leer su inscripción original en la que reza: "CÁDIZ AL BEATO JUAN BOSCO.  AÑO 1931", no obstante, se colocó en 2004 una placa de bronce escalonada en la que dice: "AGRADECIMIENTO DE LOS JÓVENES A SAN JUAN BOSCO EN EL AÑO DE SU CENTENARIO.  CÁDIZ, MAYO 2004

lunes, 1 de abril de 2013

Mis articulistas preferidos: Moisés Camacho

Memoria gaditana.  La matanza del 10 de Marzo de 1820.

Pasado un año de haberse celebrado el bicentenario de la Constitución de 1812 en Cádiz, donde todos aquellos históricos constitucionalistas fueron colmados con los más altos honores, creo que es justo que se hable de aquellos que murieron por la implantación de dicha Constitución, prestando especial interés en lo que ocurrió en Cádiz el 10 de Marzo de 1820, tras el sexenio absolutista de Fernando VII.


Debemos ponernos en situación; el 1 de Enero de 1820 Riego había proclamado la Constitución de Cádiz en un pronunciamiento en las cabezas de San Juan, hecho que se recuerda como el principio del Trienio Liberal, pero la aceptación por parte del monarca no llegó hasta precisamente el día 10 de marzo de 1820, cuando Fernando VII proclamó la célebre frase de "Marchemos todos juntos, y yo el primero, por la senda Constitucional".
 
Existía en Cádiz un ejército profundamente realista, que contrastaba con el más abierto a la Constitución que se encontraba en San Fernando, sin embargo, la población gaditana era constitucionalista en su mayoría. Se corrieron los rumores los días previos al 10 de Marzo de que pronto el rey juraría la constitución, y así llegamos al día de actos.

Amanecía un día gris en la ciudad, pero el pueblo se lanzó a la calle como ya hizo en 1812, en pro de la Constitución y sus libertades, mancilladas durante los seis años anteriores. Las noticias de las victorias de Riego y del constitucionalismo habían llegado a la capital, y nadie dudó en lanzarse a la calle para celebrar la victoria.       Llegaron a Cádiz representantes de la Real Marina de San Fernando, entre ellos Alcalá Galiano, que fueron aclamados por el pueblo en su entrada por las Puertas de Tierra y por todo el recorrido. Estos iban a reunirse con Freire Andrade, realista, pero que no quería el enfrentamiento armado, sino una solución pacífica frente a los sublevados.

 
El pueblo de Cádiz llenaba sus plazas, mientras desde los cuarteles se escuchaban voces contrarias a la constitución.   En San Antonio para más señas, se había realizado un cartel de madera para emular el letrero anterior de la plaza en 1812, con el nombre de Plaza de la Constitución. La plaza se encontraba atestada de gente que una y otra vez lanzaba vitores de "Viva la Constitución".
 
Freire se negó a encabezar el acto de proclamación de la Constitución, tal como le pidieron algunos oficiales. Sin embargo al ver que la población parecía favorable a tal acto, se mostró de acuerdo en realizarlo, siempre que no se alterase el orden. En esa mañana se reunió con tres representantes de los sublevados (Arco Agüero, López Baños y Alcalá Galiano).
 
En este ambiente de júbilo, que debió ser recordado para Cádiz como un día glorioso, y mientras estaban reunidos Freire y los representantes de los sublevados como hemos dicho, el ejército realista de Cádiz cometió uno de los actos más violentos que jamás recuerdan nuestras calles.  Salieron a las calles primero el batallón de Guías y después el de Leales, y asomaron a la Plaza de San Antonio por varias de las calles que en ella desembocan, atacando con una brutal descarga a los gaditanos que allí proclamaban la Constitución.
 
En un primer momento algunos manifestantes de población se acerca a donde estaba Freire a pedir explicaciones, a los que pide calma, sin conocer ni creerse los hechos que estaban acaeciendo en la cercana San Antonio.
 

Parece, por lo tanto, que no tuvo responsabilidad en la masacre, realizada por tropas realistas que no reconocieron su autoridad, pero Freire, vacilante, presionado por sus tropas, grita vivas al Rey, ordenando a los asistentes el acatamiento del absolutismo. 61 hombres y 10 mujeres sucumbirán víctimas inocentes de la brutal actitud militar.
La ciudad se conmueve, desaloja las calles, se encierra en sus casas; la pesadumbre la acompaña.
 
Muchos son cargados con bayonetas, el ejército al caer la noche marcha vacilante y desorganizado por la desolada ciudad con gritos ebríos de Viva el Rey, mientras la población permanece en sus casas encerradas por el miedo de la descompensada actitud de los que debían de protegerlos. La estampa de Cádiz durante varios días es de desesperación, de miedo y de inquietud. Decía el Diario Mercantil ;

«Hacen fuego las tropas matando, hiriendo y robando a cuantas personas encuentran, sin distinción de sexos, ni edad, haciendo fuego a las casas y saqueando todas las que se hallaban abiertas...».  
Muchos de los sublevados, entre ellos Alcalá Galiano son hechos prisioneros en el cuartel de Santa Catalina.

No será hasta el día 15 cuando se recibieron en Cádiz las Gacetas de Oficio de Madrid donde se informaba de lo ocurrido en Madrid y del acatamiento de la Constitución por parte de Fernando VII, ante lo cual las tropas realistas ya no tenían nada que hacer.
 
Tendrían que esperar los gaditanos al 19 de marzo para que los militares juraran la Constitución, y el 22 de marzo se realizó un solemne funeral por los caídos del 10 de Marzo, empezando también en Cádiz el Trienio Liberal.

Se esperaba justicia sobre los que cometieron tales actos de barbarie contra la población, pero una vez más, la injusticia pudo a la justicia y muchos quedaron impunes.  Sería en 1843 cuando se depositaron en una urna las víctimas del 10 de marzo de 1820, en la sublevación militar acaecida en Cádiz, llevadas luego a la cripta de San Felipe Neri.
 
En los bancos de San Antonio, todavía se pueden escuchar los gritos de miedo y dolor de una población azotada injustamente por quien los dominaba, como siempre pagó el pueblo los platos rotos de un Rey y un ejército fueras de lugar.
 
Vaya este artículo en memoria de aquellos y aquellas que en Cádiz, un día gris, el 10 de marzo de 1820, murieron por aclamar sus libertades y derechos, que fueron silenciados a golpe de bayesta. Descansen para siempre en paz esos héroes sin nombre, y sea recordado este hecho por todos los gaditanos que siempre soñamos por un mundo mejor.
 
 
Bibliografía:
Galiano, Alcalá. Recuerdos de un Anciano. Biblioteca de Autores Andaluces. 2004
Mira Gutierrez, Vicente. La Reconquista de la libertad.
 





viernes, 15 de marzo de 2013

Cádiz según el grabado del archivo de Simancas.

La ciudad de Cádiz en el siglo XVI es heredera de la estructura romana y medieval (tanto la islámica como de la del siglo XIII).

La vista más antigua que se conoce de Cádiz data de 1513. Se encuentra en el Archivo General de Simancas, que figura como “Dibujo de la ciudad de Cádiz sobre un postigo abierto en la fortaleza y muro”

El dibujo, falto de perspectiva, ofrece una panorámica de la Bahía y de la ciudad, de Norte a Sur. Se aprecia la ciudad medieval, que tiene su origen en la villa erigida por Alfonso X sobre los restos de la ciudad romana (nova urbs) e islámica.
La ciudad, que formaba un cuadrilátero de 25 Has., se hallaba situada entre dos barrancos, protegida en tres de sus frentes por una muralla almenada de mampostería y cal, guarnecida por torres de planta cuadrada.
 
A la ciudadela medieval se accedía por tres puertas (hoy arcos). En el Norte la Puerta del Mar (Arco del Pópulo), hacia la Bahía, lo que evidencia que la ciudad estaba orientada hacia el puerto. En esa portada se colocó en 1587 un lienzo de la Virgen del Pópulo, realizado por Antonio Franco. Sobre ella se construyó una capilla, que a partir de 1614 tendría rango de Capilla Real. En el flanco oriental de la ciudad se hallaba la primitiva Puerta de Tierra (Arco de los Blancos), hacia el istmo, en la que se colocó una imagen de la Virgen de los Remedios. La puerta Oeste se llamaría Arco de la Rosa y daba a un arenal, en cuya explanada se construiría en el siglo XVIII la Catedral Nueva. El frente Sur, hacia el mar abierto, no se amuralló ya que al haber arrecifes se estimaba que era inaccesible.
En el dibujo podemos ver a la izquierda de la Puerta del Mar (Pópulo) el Ayuntamiento, que desde la Edad Media ha estado siempre en el mismo enclave. Consta de una torre almenada de cantería, con cuatro arcos en planta baja. Allí estaba la Audiencia.
También se ven dos grandes edificios: la Catedral gótico-mudéjar, con la advocación de Santa Cruz, que tiene su origen en el siglo XIII y que había experimentado diversas transformaciones. Tenía tres naves, con la torre separada del buque de la iglesia, como ahora.
El otro gran edificio es el Castillo, reconstruido en 1471 por Rodrigo Ponce de León, marqués de Cádiz. La fortaleza protegía el frente de tierra. Delante del Castillo, hacia la plaza de la Corredera, estaba el Hospital de la Misericordia, origen de San Juan de Dios. También se ve que la muralla tenía barbacana.
A finales del siglo XV la ciudad había crecido extramuros con dos arrabales. El de Santa María, frente a la entonces Puerta de Tierra, en torno a una ermita de ese nombre, erigida en 1467, en la que en 1527 se establecerían las franciscanas concepcionistas descalzas. El otro arrabal, hacia el Oeste, frente a la que se llamaría Arco de la Rosa, nació en torno a otra ermita, erigida en 1466, en el solar de la actual iglesia de Santiago, que sería colegio de la Compañía de Jesús desde 1564.
El resto lo ocupaba un retamar y algunas huertas. Entonces la población sería de de unos 1300 habitantes.
 
Pinchar en la imagen para ampliar

martes, 22 de enero de 2013

El monumento a San Francisco Javier.


Por acuerdo de 25 de febrero de 1706, el Ayuntamiento de Cádiz acordó nombrar co-patrono de la ciudad a San Francisco Javier.

El monumento a San Francisco Javier en Cádiz, se erigió por primera vez en 1735, en la antigua Puerta del Mar, luego se derribó y quedó depositado en el Museo de Bellas Artes, quien lo devolvió en 1914 al Ayuntamiento.   

En 1921 fué entregado al Obispo de la ciudad para que fuese ubicado en el patio del Seminario Diocesano, donde estuvo aproximadamente quince años.

El 4 de septiembre de 1928, se recibe el aviso en el Ayuntamiento de que la columna del monumento está a medio enterrar en la zona del Campo del Sur, por lo que se hace cargo de ella llevandola a los depósitos municipales.

A propuesta de la Academia Provincial de Bellas Artes, el Ayuntamiento aprobó el 8 de julio de1942 colocar el monumento en la Alameda de Apodaca, con un presupuesto de 14.564,45 pesetas, quedando emplazado de forma definitiva en la interseción de la Plaza de Argüelles con la Alameda.   La última restauración de la estatua fué realizada en 2006.

La columna jónica del monumento sostiene la estatua del santo, es totalmente de mármol blanco, su base en ambas caras ostenta el escudo de la ciudad y en los laterales idénticas inscripciones: (sic)  "SE ERIGIO POR UOTO DE ESTA CIVDAD DE CADIZ ESTA COLUNA Y ESTATVA A S.N FRAN.CO XAUIER  APOSTOL DE LAS YNDIAS COMO A VNO DE SVS PATRONOS.   AÑO DE 1735 JHS

martes, 18 de diciembre de 2012

La calle Fermín Salvochea, en Cádiz.

¿De donde viene el antiguo y curioso nombre "Calle del Cuartel de Marina y Garita de la Escalerilla" de la actual calle de Fermín Salvochea, en Cádiz?
 

El Cuartel de Marina se encontraba donde hoy está la llamada "Casa de las cinco torres", justo en la esquina de la Calle Fermín Salvochea con la Plaza de España.  El sitio era en parte propiedad del comerciante Don Francisco Vejero, la puerta principal daba a la actual Plaza de Argüelles, frente a la actual "Casa de las cuatro torres", por eso la calle tomó el nombre de "Calle del Cuartel de Marina", dicho acuartelamiento poseía un pequeño cuerpo de guardia con garita en la actual Plaza de Argüelles, justo casi donde ahora se alza el monumento a San Francisco Javier, además de un acceso a la zapata del lienzo defensivo mediante una pequeña escalera, por lo que comienza a conocerse y al final se hace oficial el nombre de "Calle del Cuartel de Marina y Garita de la Escalerilla". 
 

Ya en un manifiesto de la ciudad de Cádiz al Rey Felipe V en 1717 se habla de la 'Garita de la Escalerilla, que por estar frente a esta calle, en la cual, desde el Baluarte de San Felipe hasta este parage se hicieron doscientas y cuarenta varas cuadradas de parapeto para evitar la subida a la plaza por la playa de la bahía'. (Sic)


 
En este cuartel, era donde se alojaban los Batallones de Marina para atender, vigilar y servir a las obras de la nueva Aduana (Actual Diputación) en el baluarte o plataforma de San Antonio y el lienzo de muralla de la batería de San Carlos, para lo que fué construído el antes mencionado cuerpo de guardia, el 23 de Noviembre de 1799 se sacó en pública subasta el terreno que ocupaba el Cuartel de Marina para comenzar a edificar la actual "Casa de las cinco torres" que conocemos en la actualidad.    Hoy en día aún se conservan los antiguos rótulos con el anterior nombre de la calle.
 
 
 

sábado, 8 de diciembre de 2012

Los niños del paraguas, del Parque de Genovés.

La historia de la fuente de los niños del paraguas del Parque de Genovés.

Cuando paseamos por el Parque de Genovés, rara es la ocasión en la que no nos detenemos junto a la fuente de los niños del paraguas ya sea para verla, fotografiarnos junto a ella o para admirar el precioso rincón de inspiración romántica decimonónica donde está ubicada.





Esta fuente de los niños del paraguas, atribuida equivocadamente a Mariano Benlliure, (que sólo dejó en la ciudad la llamada "Fuente de los niños" destruida vandálicamente en la década de los '70 del pasado siglo), tiene su pequeña historia y una proyección internacional que muy pocas personas conocen, fué donada por la ilustre, gaditana y benefactora Familia Aramburu a comienzos del siglo XX, y que anteriormente (hasta 1907 aproximadamente), lució en el patio principal de la casa-palacio de dicha familia sita en la Plaza de San Antonio, por tradición oral sabemos que fué adquirida en París con ocasión de un viaje de negocios.   Cuando pasó al patrimonio ciudadano fué colocada en el Parque de Genovés aunque no en su sitio actual sino justo a la puerta de entrada que existe en el Paseo de Santa Bárbara, para pasar en la década de los 60 del pasado siglo al lugar donde todos la conocemos.



Los niños del paraguas del Parque de Genovés se llaman Pablo y Virginia, están inspirados en la novela del mismo nombre y escrita por Jacques-Henri Bernardin de Saint-Pierre, que fué publicada en 1787.  Los protagonistas son dos amigos de la infancia que se enamoran inocentemente pero terminan muriendo de forma trágica cuando naufraga el barco "Le Saint-Geran" en el que viajaban, todo ello está basado en un hecho real que sucedió en el año 1744.  También, a raíz de esta novela, el compositor italiano Gianandrea Gavazzeni compuso en 1935 una ópera basada en esta obra literaria, que tituló "Paolo e Virginia".

Existe en París, en el llamado 'Jardín des plantes', jardín botánico, un monumento al escritor en cuya base figuran también nuestros niños, Pablo y Virginia, acompañados por un perro y no por un paraguas, y ya como adultos.


viernes, 23 de noviembre de 2012

La Casa de las Cadenas.

¿Sabes cual es el origen del nombre de "Casa de las Cadenas"? ¿te gustaría saber algo más de este singular edificio gaditano?


El día 3 de Junio de 1692 la procesión del Corpus Christi pasaba por la actual calle de Cristobal Colón cuando, justo delante de esta casa, comenzó a llover de manera torrencial.  En ese momento, el dueño del edificio, Don Diego de Barrios de la Rosa y Soto, un rico comerciante de origen portugués, salió a la calle y pidió al Obispo de Cádiz, Don José de Barcia y Zambrana, que refugiara al Santísimo Sacramento en el Oratorio que tenía en su casa, a la espera de que el tiempo mejorara.

Así se hizo.  En ese momento Don Diego Barrios, impresionado por esta extraordinaria visita, que él consideró providencial, concibió el proyecto  de reedificar su casa por completo para lo que compró las fincas laterales, y de las tres levantó el edificio que ha llegado a nuestros días.   En su fachada hizo instalar una soberbia portada de mármoles de Carrara, obra del escultor Don Jacobo Antonio de Pozanelli.   En el frontispicio de la misma, mandó colocar una lápida con un texto latino donde se narra lo sucedido durante la procesión del Corpus Christi de 1692.   El texto fué redactado con bastante probabilidad por el médico sanluqueño y experto latinista Don Diego Tenorio de León.


Como tantas otras casas de comerciantes gaditanos que se dedicaban a la importación de mercancías de ultramar, también tiene una torre mirador, desde donde se divisaban los barcos que venían de América antes de atracar en los muelles, en el basamento de uno de sus pilares, el artista Ponzanelli dejó grabada su firma.
 
Para singularizar más la casa, Don Diego solicitó al rey de España el 'Privilegio de las Cadenas', que consistía en situar en el exterior unas columnas de 130 centímetros de altura, enlazadas por unas cadenas, que señalaban que a partir de ellas se gozaba de inmunidad ante la persecución de la justicia.   Aunque las cadenas desaparecieron en 1730 aproximadamente, todo el mundo en Cádiz sigue llamando a este edificio 'La casa de las cadenas'.
 

Desde la muerte de Don Diego en 1712 la casa ha sufrido múltiples cambios: fué casa de vecinos, hotel, restaurante, tiendas, colegio religioso, convento, residencia sacerdotal, etc.   En 1980 fué adquirida por el estado español a través del Ministerio de Cultura para destinarla a Archivo Histórico Provincial de Cádiz, tras una amplia y profunda remodelación llevada a cabo por los arquitectos Don Antonio Cruz y Don Antonio Ortiz, el archivo se trasladó al edificio en Mayo de 1987.

En la actualidad, el Archivo Histórico Provincial, que recoge la documentación que tiene más de cien años de antigüedad, cuenta con más de 17 kms de estanterías, en la que se depositan los archivos correspondientes a 133 organismos provinciales distintos, lo que supone más de 105.000 unidades entre libros, registros y cajas archivadoras a los que hay que sumar una biblioteca auxiliar con 12.000 títulos y 200 revistas especializadas.   El Archivo recibe otros fondos documentales bien sea por compra, donación, depósito, etc., y cuenta con una sala de lectura y de investigación, salón de actos, taller de restauración y laboratorio de microfilmado.



sábado, 27 de octubre de 2012

Mis articulistas preferidos: Juanjo Ariza Astorga

De calles, nombres y números de la ciudad de Cádiz.



Las distintas denominaciones que a lo largo de la Historia han tenido las calles y plazas de Cádiz están llenas de curiosidades, unas veces motivadas por hechos a veces caprichosos, otras son un intento de dotarlas de un nivel cultural mas alto, para indirectamente culturizar al pueblo, otras son simples manipulaciones según el signo político del que ejerza el poder, pero sobre todo, están llenas de eso, de Historia.

Por ejemplo, resulta curioso ver como no siempre se dedican los nombres de las calles a personajes de renombre, cuya vida u obra resultan tan excelsas como para que se decida dejar constancia de ello para la Historia de una forma tan significativa como es el dedicarles una calle. El callejón de Cardoso ostenta este nombre con alguna que otra interrupción desde el s. XVI por las cererías de Cardoso, que se encontraban por aquella zona, es decir, un simple artesano que en aquella época se dedicaba a la elaboración de velas y cirios.

Gaspar del Pino es otra denominación que desde el s. XVII recuerda a un capitán que en aquellos años tuvo el honor de merecer ser recordado de esta singular manera aunque el paso de los años haya conseguido difuminar quien fue este personaje. Se cree que la calle Enrique de las Marinas toma ese nombre en 1855 de un afamado pintor local de la época.


En otras ocasiones las denominaciones de las vías públicas se toman de alguna referencia que sirva para que la comunidad identifique, sin ningún genero de dudas, a qué lugar se hace referencia. Este es el caso de la calle del Jardinillo (Cervantes en 1830) que recibe el nombre de un jardín situado cerca de la esquina de San José, o de otro similar que dio a la calle en la que se encontraba el nombre de Jardín de Ferrera (Barrocal en 1649), quedando posteriormente solo un árbol que sirvió para denominarla calle del Laurel (Barrocal en 1830). La proximidad de la cárcel y la posible localización en ella de algún establecimiento relacionado con la Justicia, parece ser el origen del nombre de la calle Bajada de Escribanos.


Algunas calles mantienen su denominación, de forma mas o menos ininterrumpida desde hace siglos. No deja de resultar irónico que la calle Nueva aparezca con este nombre en documentos fechados en 1615.   De la calle Cuna vieja se tiene constancia de que en 1651 ya contaba con esta denominación. La calle Goleta también tiene esa denominación desde al menos 1615 con algún que otro cambio que no llegó a durar demasiado.      
En 1610 ya existía la calle del Juego de la Pelota o la plazuela de Puerto Chico que en 1599 ya aparece registrada con ese nombre.
 
Otras calles ya no existen en la actualidad, debido a los cambios de configuración del entramado urbano. En este caso tenemos el callejón Bajo de los Descalzos que hasta 1830 discurría entre Puerto Chico y la plaza de la Cruz verde o la calle Villavicencio que en 1696, al no existir todavía la plaza de Candelaria, discurría entre Santo Cristo y Montañés.
 
La numeración de las calles en Cádiz también tiene su particularidad.

En la mayoría de las ciudades, las calles se comienzan a numerar desde la plaza donde se encuentra el ayuntamiento, que es la  Plaza de San Juan de Dios, por ser la mas importante de la ciudad, pero en Cádiz no es así, aquí las numeración de las vías se asigna según la proximidad a la plaza de San Antonio. Esto se debe a que esta es la plaza de armas y por lo tanto la plaza de mas importancia de la ciudad. Lo mismo sucede con el resto de calles que dan forma al caserío de la ciudad.
 

Otra singularidad que hace que la numeración de las calles de Cádiz sea diferente es por qué acera se asigna el número uno, si por la derecha o por la izquierda, pues bien en la mayoría de las ciudades el numero uno se encuentra a la izquierda, que sería lo lógico, ya que leemos de izquierda a derecha y no al revés, mientras que en Cádiz está a la derecha. Si tomamos como ejemplo la calle Ancha, la numeración empezará por la parte mas próxima a la plaza de San Antonio y no en la confluencia con Novena y José del Toro, además la acera de los impares se encuentra a la derecha, si miramos en dirección a la Plaza del Palillero y no a la izquierda como seria habitual. Este mismo sistema se repite en el resto de calles de Cádiz.


domingo, 16 de septiembre de 2012

La sortija fenicia de Cádiz

La sortija fenicia es uno de los hallazgos más espectaculares que se han encontrado en la excavación del solar de la 'Casa del obispo' y que nos remonta a los orígenes del Cádiz actual.

Fué hallada concretamente en una tumba del siglo V antes de Cristo, a un metro de profundidad y construida con sillares de piedra ostionera y cubierta con una gran losa.

Parece ser que la zona donde estaba ubicada constituyó un área ritual fenicia que por algún motivo los romanos que llegaron posteriormente respetarían en sus propias construcciónes.

Las dimensiones de la sortija, en la parte del chatón es de 0,8 cms de ancho, 1,25 cms de largo y un grosor de 0,25 cms, el diámetro del aro es de 2,4 cms con un grosor de 0,25 cms.

El chatón tiene una decoración incisa, con dos delfines en el frontal que forma el sello y de rosetas con técnicas de granulado en los dos laterales.   El aro es trenzado terminado en dos capiteles enfrentados que engarzan con el chatón.  Las volutas están realizadas con la técnica del granulado.   Aunque encontrada en una tumba datada en el siglo V a.C., la sortija se puede catalogar como anterior, llegando incluso a finales del siglo VII a.C. o principios del VI a.C., todo ello se deduce por el fuerte desgaste de su uso, lo que hace pensar que la sortija fué heredada por varias generaciones.

Debido a las características de soldadura entre chatón y aro, debe haber sufrido un arreglo posterior.   En la zona de unión no visible entre el chatón y los capiteles se observa técnicas de granulado, lo que es posible que sea debido a que el aro y el chatón hayan pertenecido originariamente a dos anillos diferentes.

En la elaboración de la primera copia realizada por el artesano joyero Juan José Rivera y al intentar reproducir el trenzado del aro de manera convencional y ver si copia y original no coincidían, se concluyó que la original había sido realizada en sentido contrario al habitual y que por tanto el artesano o joyero fenicio debió ser zurdo