Pasión por Cádiz

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Cádiz, Andalucía, Spain
"Ab origene one semper fidelis, in perpetuam, semper et ubiquem Gades. Qui poters capere, capiat"

lunes, 10 de octubre de 2011

Diego Fernando Montañés y Álvarez. Filántropo gaditano

Don Diego Fernando Montañés y Alvarez, fué el mayor benefactor de la ciudad de Cádiz en toda su historia, era un filántropo gaditano que realizó numerosas obras en beneficio de la sociedad gaditana con dinero de su bolsillo, entre ellas, las obras en el Puerto de Cádiz para que los barcos atracasen y no fondeasen en la bahía, los almacenes de mercancías del Muelle del Martillo (Hoy Alfonso XIII), también el Muelle del Hierro de Puntales que luego serían usados por la fundición del inglés Thomas Haynes, la "Caseta de salvamento de náufragos" y por supuesto la traída de aguas potables a la ciudad.

Promovió e impulsó el establecimiento del Monte de Piedad, al que dió la testamentaria de 50.000 a 75.000 ptas. para su funcionamiento.
¿Como fué todo esto?: El 25 de Enero de 1874, el filántropo falleció en Madrid, y los gaditanos quedaban asombrados al conocer que don Diego Fernando Montañés, un comerciante que llevaba muchos años residiendo en la capital de España, había legado su inmensa fortuna en beneficio de la ciudad que le había visto nacer.

Montañés encabezaba su generoso testamento señalando su orgullo por haber nacido en Cádiz, añadiendo que sus “buenísimos padres, Gabriel Quintín Fernandez Montañés y María del Pilar Blanca Álvarez, también eran gaditanos”.

Las cifras eran fabulosas y dedicadas a “llevar aguas potables a Cádiz, dragar, limpiar y reconstruir el puerto, establecer una granja modelo y crear un "Colegio Naval Civil”, instauró la Caseta de Salvamento de Náufragos entidad muy necesaria y que sería el precedente de los servicios de salvamento marítimo de la actualidad, además de legar diversas cantidades para fines caritativos.

Desgraciadamente, la testamentaría de Montañés, encabezada por el famoso abogado y político Francisco Silvela, estuvo largos años pleiteando con el Ayuntamiento de Cádiz en orden a la aplicación del legado, por fín hubo acuerdo entre las partes y en en 1879 la testamentaría se hace cargo de las obras del muelle y en 1883 procede a comprar el abastecimiento de aguas potables a la sociedad `The Cádiz Water Work Limited’, incluidos los Manantiales de la Piedad, en El Puerto de Santa María.

Con el remanente aún se pudo acometer la construcción del Muelle de Hierro de Puntales y colaborar sustancialmente en la creación del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Cádiz.

En los años veinte del pasado siglo, el Ayuntamiento de Cádiz encargó al famoso escultor, Juan Cristóbal, una escultura de Montañés, que fue colocada en el lugar que hoy ocupa la Fuente de las Tortugas. Posteriormente la escultura de Montañés pasó a un lateral de la Diputación Provincial y hoy está colocada en los Jardines de Canalejas, por acuerdo del 13 de Junio de 1884 se designó la Calle de las Descalzas para sustituir su nombre por el de Montañés.

Cada vez que se pase por delante de su busto o se camine por la calle de su nombre, que se sepa quien fué ese gran hombre que dedicó su vida y su fortuna a Cádiz, la ciudad que tanto amó.











13 comentarios:

  1. ¡Qué bien le vendría a Cádiz en estos momentos otro filántropo que pusiera a la Tacita a la altura de los tiempos!

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  2. Ciertamente, estamos acostumbrados a ver bustos o calles dedicadas a personas sin saber el motivo. Gracias a trabajos de divulgación como este, poco a poco, vamos conociéndolos un poco mas.
    Gracias Brigadier

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  3. otro gaytano egocentrico puta cadi forza xerez a segunda bbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbb buxjerez.com

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  4. Algunos de vosotros me ha preguntado personalmente por el motivo de tener moderados los comentarios antes de publicarlos.

    Justo aquí arriba os pongo la contestación: De vez en cuando he de rechazar algunos mensajes que algunos "valientes", que con su obstuso cerebro y sus cortas miras escriben por oleadas ya que al parecer o bien se pasan la dirección entre ellos o está colocada en un lugar tipo foro o anuncio por palabra que de vez en cuando renuevan, por lo que acuden en manada.

    De todas formas, os he puesto uno de los más descafeinados porque os mereceis el motivo de mi moderación, pero no la basura que algunos colocan.

    Quiero creer que los autores de estas opiniones son chavales jóvenes, y aún así me pongo a temblar sólo de pensar lo que le espera a la sociedad en un futuro con personas que identifican ciudades, historia, arte y en definitiva personas de a pie, con 22 tios pegandole patadas a una pelota, o que una determinada condición sexual sea asociativa a una sociedad y que, en pleno siglo XXI, es para algunos aún motivo de insulto. El temor se incrementa si entre ellos hay gente con más edad.

    Pues, queridos seguidores y seguidoras del blog... ya sabeis la razón.

    P.D. A los "valientes" que escriben decirles un par de cosas: Una es que no os esforceis porque no leo los mensajes, directamente los borro por lo que el poco trabajo que haceis es baldío, y otra es que ocupeis vuestro tiempo con libros, de texto, de literatura, poéticos, y sobre todo ortográficos, os hará mucho bien.

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  5. Haces bien en moderarlos, un blog de tanta calidad, no merece ensuciarse con comentarios de envidiosos e indeseables.
    Tú sigue así, regalándonos cultura y curiosidades de nuestro Cádiz y por supuesto, sigue muy por encima de tantos “valientes”.
    Un beso.

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  6. Antonio no te preocupes. En el que llevo, yo de Alvarez Duarte, en el año y medio, tambien me han puesto 4 o 5 comentarios, insultandome, y lo mas gracosos bajo el anonimato, como tu dices, encima cobardes.

    Pero piensa como yo, es ENVIDIA. Como me dijo, Duarte, cuando alguien en la vida destaca por algo es motivo de recelos. Un abrazo y pasa del personal... yo lo hago, aunque en el fondo me afecta, la verdad. Porque no me lo merezco, y no me conocen en persona para juzgarme. Un abrazo.

    Sergio

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  7. Estos anonimos son una prueba evidente de que no pasas desapercibido. ¡Enhorabuena!
    Continua informando con el rigor histórico que te caracteriza. Te centras en Cádiz, pero es facilmente apreciable tu amplia formación en todos los niveles.
    ¡Muy enriquecedor!
    Un cordial saludo.

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  8. Yo también he tenido épocas que he tenido que moderar y hasta cerrar un tema por comentarios de esta indole.
    Que se le va hacer, en todos los lados no hay gilipollas pero ya sabemos en donde haberlos hailos
    salud

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  9. http://zwierzak-to-przyjaciel.blog.onet.pl/

    Me encanta! <3

    Mi blog, polonia! :)

    Polonia y Espańa super! ;)

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  10. Antonio, los TROLL son a Internet como el sol pelmazo de las 4 de la tarde al verano de Cadiz, imposible de evitarlos. Eso si, al igual que con el sol pelmazo te metes en el chiringuito acompañado de una buena cerveza, con el TROLL pasa lo mismo, lo eliminas y yastá. Quiyo, un saludo desde Puerto Real, capital de la provincia, je jejeje. Isidro J.V.

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  11. Señor Brigadier, unas líneas para agradecer la divulgación de tanto conocimiento sobre nuestra querida patria chica. Enhorabuena por el blog. No obstante, quería hacer una pequeña corrección. Después de seguir desde hace meses esta pagina observo una afirmación que no es correcta y que nadie ha mencionado. Nuestro paisano filántropo a que tantas veces aludimos no se llamaba Fernández Montañés, sino Diego Fernando Montañés y Alvarez. Es algo que se repite con frecuencia y que debemos modificar. Gracias y atentos saludos a todos los seguidores del Blog.

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    1. Publicada queda la corrección, que complementa a la entrada dedicada a este filántropo gaditano.

      Ciertamente caemos en el error de publicar el nombre de don Diego con su primer apellido nada más, quizás debido a que es compuesto, olvidandonos del segundo que es el que le llega por línea materna.

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  12. Querido Brigadier: Le pido disculpas por mi torpeza al explicarme. No quise decir que don Diego llevase un apellido compuesto, Fernández Montañés, sino que su nombre completo era Diego Fernando (no Fernández) Montañés y Álvarez. Corrobora esto el que, como podemos leer en varias biografías, su padre se llamaba Gabriel Montañés y su madre María del Pilar Álvarez. Atentamente, un admirador.

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