Pasión por Cádiz

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Cádiz, Andalucía, Spain
"Ab origene one semper fidelis, in perpetuam, semper et ubiquem Gades. Qui poters capere, capiat"

viernes, 8 de julio de 2011

Algo de mitología gaditana

Cuenta la leyenda que a Hércules, emblema de la fuerza valerosa y uno de los héroes mitológicos más célebres, le fueron confiados doce trabajos como expiación por haber asesinado a sus hijos en un ataque de locura.

Todas las tareas tenían el mismo asunto: matar, conquistar o buscar una planta o animal mágico para cedérselo luego  a su primo y rival más severo, Euristeo.

Esos trabajos eran los siguientes:

-Limpiar los establos de Augías en un día.
-Capturar en los infiernos al Can Cerbero.
-Matar al león de Nemea y tomar su piel.
-Matar a la hidra de Lerna.
-Capturar a la cierva de Cerinia.
-Capturar al jabalí de Erimanto.
-Matar a los pájaros del Estínfalo.
-Capturar al toro de Creta.
-Robar las yeguas de Diómedes.
-Robar el cinturón de Hipólita.
-Robar las manzanas del jardín de las Hespérides.
-Robar el ganado de Gerión.



Gerión era un monstruo alado formidable, que tenía tres cabezas, seis brazos y tres cuerpos unidos por la cintura. Vivía en Erytheia, una pequeña isla al sur de Iberia que se extendía por la zona de Gades.  Antiguamente, esa zona era un archipiélago formado por las islas Erytheia, Kotinoussa y Antípolis, cuya geografía difiere de la actual: Antípolis  es la actual San Fernando, llena de árboles y casi sin habitar.

El actual casco urbano de Cádiz antes eran dos islas: al norte, la pequeña Erytheia, donde vivía Gerión, y al sur Kotinoussa, que se extendía  hasta lo que es Sancti Petri. Aún se puede ver una parte de la orografía antigua.

Si nos ubicamos en la playa de La Caleta en bajamar se aprecia perfectamente que el arrecife del fondo marino está partido por un canal limpio, una garganta de arena.


En la lucha, Gerión era invencible, porque con sus seis brazos empuñaba tres espadas y tres dagas simultáneamente, además, desde el aire, utilizaba un arco con uno de sus cuerpos mientras sujetaba una lanza con otro.

Sus tres cabezas le hacían además dueño de una gran inteligencia. Su ganado estaba formado por bueyes vigilados por el pastor Euritión y por un perro guardián de dos cabezas llamado Ortros, hermano del mítico Cerbero.

En su cometido, Hércules viajó por Europa matando a muchas bestias atroces a su paso. Cuando llegó a Tartessos, en los límites de Iberia, creyó haber llegado a los confines  del mundo y separó las montañas Calpe (Peñón de Gibraltar) y Abila (Monte Hacho), en las cimas levantó dos columnas (las Columnas de Hércules) destinadas a revelar a las futuras generaciones hasta dónde había llevado sus hazañas, además  grabó en ellas la famosa inscripción "Non plus ultra".


Posteriormente Hércules arribó a Erytheia para cumplir con su misión;  mató a Ortros, después al pastor Euritión y se hizo con  los bueyes. Luego se enfrentó a Gerión en una lucha que hizo estremecer la tierra. Según la leyenda, Gerión  arrancó de cuajo un olivo para usarlo como arma contra Hércules.

El árbol se despedazó al precipitarse contra la coraza de bronce de Hércules, que contraatacó de la misma forma. Las vigorosas manos del gigante se unieron para detener el golpe y de esta forma desarmó a Hércules, que huyó rápidamente a protegerse a un bosque.

Luego, Gerión sobrevoló la zona buscándolo. Hércules se benefició entonces de esta situación para lanzar una de sus flechas envenenadas, que alcanzó al gigante traspasándole los tres corazones. Cayó al suelo y de la sangre que se originó de su herida nació un árbol mágico, que pudo ser uno de los que aún existen en Cádiz…… el antiguo drago  que se conservaba en el jardín de la Facultad de Medicina de Cádiz, cuya savia, en contacto con el aire, se vuelve roja.


El espécimen fue donado a Pedro Virgili, cirujano y fundador del jardín botánico, en el siglo XVIII. Este árbol, ya enfermo, fue abatido en una tormenta y suplido en 1996 por el actual.

Otros dicen que el árbol nacido de la sangre de Gerión es el ficus que hay frente a la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, antes Hospital de Mora. Los árboles del Mora, que no uno- son impresionantes pero sólo centenarios: los plantaron cuando se construyó el edificio, antes de 1903, con las semillas que trajeron dos misioneras.

Otro árbol que puede ser es el drago que está en el patio de la Escuela de Artes y Oficios, en el Callejón del Tinte, al que se le calculan unos 300 años.


Cádiz es una tierra antigua, repleta de mitos y leyendas, punto de encuentro de diferentes culturas y civilizaciones que, a través de los siglos, han dejado huella en la historia de la humanidad. 




6 comentarios:

  1. Un tema apasionante sin duda, Brigadier. No podía ser de otro modo. Nuestras costas y tierras milenarias, de excelente ubicación, contienen desde siempre la impronta de la que sería la cultura mediterránea. Eran el caldo de cultivo ideal para dejarse impregnar por las grandes civilizaciones; para dejar testimonio de la propia. Tartesos, quizas también la Atlántida histórica, ubicada por Solón o Platón ante las mismísimas puertas de nuestras costas. Así que no podían quedar tanta historia sin sus propios mitos, héroes y dioses. Y entre ellos, ocupa Hércules un lugar de privilegio.

    Y ahora,se me ocurre una pregunta al hilo del comentario sobre el canal de La caleta. ¿Se ha ido rellenando esta zona con los depósitos de antiguos brazos del río Guadalete?

    Gracias de nuevo Brigadier. Un abrazo.

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  2. Esa pregunta se la hice a Juan Ramón Ramirez Delgado, arqueólogo y académico de Bellas Artes en uno de los cafés culturales que organizamos y me dijo que no era nada descabellada esa teoria aunque habria que matizar algunos conceptos.

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  3. Con respecto al Drago que existía en la Facultad de Medicina, comentar que tras su caída se intentó su reimplante, talándolo y resembrando parte del mismo. Al final no pudo ser y el árbol que ha acompañado a tantos médicos gaditanos no pudo salvarse. Ignoro si el actual proviene del original, pero pienso que no. Espero que los últimos ejemplares que existen de importante tamaño, tales como son los que existen en el callejón del Tinte y en el Parque de Genovés.
    Muy interesante el artículo, Brigadier.
    Con respecto al tema del Canal Bahía-Caleta es posible que se colmatara con los depósitos aluviales del Guadalete, aunque no creo que sea del todo posible por sí solo. Ahí tuvo que ver más, pienso, los depósitos antrópicos desde la colonización de Gadir por parte de los fenicios procedentes de Tiro, y que finalizaría con el cierre del Canal posiblemente en época romana, puesto que la factoría de salazones encontrada en el antiguo Teatro Andalucía estaba a orillas del Canal y posteriormente al cierre del canal se trasladó a otra ubicación más próxima al litoral de esa época.

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  4. El nuevo drago vino desde Canarias costeado por los médicos de aquella comunidad residentes aquí o que estudiaron en la Facultad gaditana

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  5. Manolocadiz, gracias por tu respuesta.
    Imagino que a lo largo del tiempo,a la labor aluvial del río Guadalete en sí mismo, se habrán unido los propios sedimentos marinos y el fango. Este último seguramente ha sido elemento fundamental para la fraguar la zona.

    Un abrazo.

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  6. Conocía la historia, no con la riqueza tan detallada, lo cual es habitual en tí.
    ¡Ah! Los entrañables árboles a los que mencionas, ¡Dios mío! Durante generaciones diversas los hemos admirado, eran sello de identificación y referente en diversos círculos.
    ¡Las de veces que he trepado en los de la Alameda de Apodaca, buscándole las vueltas al guarda! Me reñian por hacerlo, pero para mí siempre fue irresistible "sentir" su vitalidad y poderío. ¡Qué tiempos aquellos! Todavía se nota las cicatrices de algunos cortes que me hice al subirlos siendo una niña.
    MAGNIFICA APORTACIÓN.

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