La historia de la fuente de los niños del paraguas del Parque de Genovés.
Cuando paseamos por el Parque de Genovés, rara es la ocasión en la que no nos detenemos junto a la fuente de los niños del paraguas ya sea para verla, fotografiarnos junto a ella o para admirar el precioso rincón de inspiración romántica decimonónica donde está ubicada.
Esta fuente de los niños del paraguas, atribuida equivocadamente a Mariano Benlliure, (que sólo dejó en la ciudad la llamada "Fuente de los niños" destruida vandálicamente en la década de los '70 del pasado siglo), tiene su pequeña historia y una proyección internacional que muy pocas personas conocen, fué donada por la ilustre, gaditana y benefactora Familia Aramburu a comienzos del siglo XX, y que anteriormente (hasta 1907 aproximadamente), lució en el patio principal de la casa-palacio de dicha familia sita en la Plaza de San Antonio, por tradición oral sabemos que fué adquirida en París con ocasión de un viaje de negocios. Cuando pasó al patrimonio ciudadano fué colocada en el Parque de Genovés aunque no en su sitio actual sino justo a la puerta de entrada que existe en el Paseo de Santa Bárbara, para pasar en la década de los 60 del pasado siglo al lugar donde todos la conocemos.
Los niños del paraguas del Parque de Genovés se llaman Pablo y Virginia, están inspirados en la novela del mismo nombre y escrita por Jacques-Henri Bernardin de Saint-Pierre, que fué publicada en 1787. Los protagonistas son dos amigos de la infancia que se enamoran inocentemente pero terminan muriendo de forma trágica cuando naufraga el barco "Le Saint-Geran" en el que viajaban, todo ello está basado en un hecho real que sucedió en el año 1744. También, a raíz de esta novela, el compositor italiano Gianandrea Gavazzeni compuso en 1935 una ópera basada en esta obra literaria, que tituló "Paolo e Virginia".
Existe en París, en el llamado 'Jardín des plantes', jardín botánico, un monumento al escritor en cuya base figuran también nuestros niños, Pablo y Virginia, acompañados por un perro y no por un paraguas, y ya como adultos.